Las peores sequelas de películas lanzadas en los 80 y 90 (I)

Loca academia de policía 2: Su primera misión (1985)

Loca academia de policía 2- Su primera misión (1985)  .jpg

Es cierto que quizás no estamos ante la peor de las secuelas de la historia del cine, pero figura en esta lista porque en su día recibió críticas feroces de la prensa especializada, si bien fue un absoluto éxito comercial.

Mahoney y sus amigos se han graduado ya en la academia de policía y se les asigna su primera misión. A partir de ahí la película, de 1985, es una retahíla de las mismas bromas, gags, situaciones absurdas y chistes más o menos inspirados que basaron la primera entrega de la saga, aunque con mucha menos gracia y naturalidad.

Conan el Destructor (1984)

Conan el Destructor (1984)  .jpg

Habían pasado dos años desde que se estrenó Conan el Bárbaro cuando a los productores de Universal se les ocurrió parir a este engendro al que no salvó ni el propio Schwarzenegger.

La idea de los productores era repetir la misma fórmula que tanto éxito dio a la primera parte, Conan el Bárbaro pero reduciendo el nivel de violencia de ésta, es decir, adaptándola a todos los públicos. En fin, un producto con menos sangre, menos peleas, menos acción y mucha menos taquilla.

La mosca 2 (1989)

La mosca 2 (1989)  .jpg

David Cronenberg no dirigió esta secuela y eso se nota…y mucho. En general tiene todo lo que una mala secuela debe tener, un monstruo (aunque en esta ocasión hay que reconocer que los efectos especiales eran buenos), una trama fácil, interpretaciones que dejan mucho que desear, un ritmo mal conseguido que se te hace lento y, por supuesto, un final que no gusta a nadie.

Poltergeist 2 (1986)

Poltergeist 2 (1986)  .jpg

Toda una decepción. La cinta prometía aunque la ausencia de Tobe Hooper y Steven Spielberg ya nos advertía algo: No la veáis. El guión es un absoluto disparate, lo que hace que el hilo argumental no tenga sentido alguno. Además, la edición de la cinta es patética, por lo que el resultado final deja mucho que desear (aunque por fortuna no tanto como la tercera parte).

También te puede interesar:

Series míticas españolas de los 90 (I)

5 Series actuales ambientadas en los 80 y 90 (I)

Las 10 películas más taquilleras de los años 80

Los más populares discos megamix de los 90

Muy a finales de los 80 y, especialmente en los 90, antes de que los ritmos del reggaeton invadiesen por completo la música en España, se pusieron de moda los megamixes. Para aquellos que, quizás por su juventud no sepan lo que significa este concepto y, aunque realmente daría para una entrada completa en el blog, el megamix era (y sigue siendo) una mezcla de canciones, habitualmente de música electrónica, a la que se añadían efectos sonoros de todo tipo.

Aunque los primeros discos (o cintas) megamix surgieron a finales de los 80, alcanzaron su apogeo a mediados y finales de los 90 y murieron de éxito, ya que hubo un momento en que estos recopilatorios surgían como setas, siendo la calidad de muchos de ellos bastante pobre.

Hacemos a continuación un resumen de los más míticos megamix de la época:

Max Mix

Max_Mix_5Frontal

El primero y original. El primer volumen del Max Mix salió a la venta en 1985 por el sello Max Music y fue fruto del pionero Mike Platinas, que abandonó el sello tras el segundo volumen. A partir de ahí se hicieron cargo de las mezclas los también míticos Toni Peret y José María Castells. Se lanzan un total de 13 volúmenes, siendo el último de 1997.

Bolero Mix

BoleroMix3-Frontal.jpg

La gran competencia de Max Mix. Surge unos años después (concretamente en 1986) por el sello Blanco y Negro con la clara idea de aprovechar el tirón de los megamix iniciada por Max Music.

Las mezclas estuvieron durante los primeros años en manos de Raúl Orellana, pero también intervinieron DJs de la talla de Toni Peret y Quique Tejada. Es el único de su género que, a día de hoy, se sigue comercializando cada año, siendo el último el Bolero Mix 32 de 2016.

Maquina Total

Maquina Total.jpg

También de la discográfica Max Music, este recopilatorio se diferenciaba del Max Mix por su sonido algo más máquina y techno, aunque al final de la saga acabaron metiendo temas mucho más eurodance y temas muy comerciales.

Se estiró la saga hasta 11 volúmenes entre 1991 y 1998, estando al frente de muchas de las ediciones el que se denominó Dream Team, Toni Peret, José María Castells y Quique Tejada. El último recopilatorio, el 11, estuvo a cargo de Mike Platinas, pero el trabajo no estuvo a la altura, fundamentalmente por la falta de versiones originales de las canciones.

Blanco y Negro Mix

Blanco_Y_Negro_Mix--Trasera.jpg

Otra de las franquicias de la discográfica Blanco y Negro surgida en 1994 y que nació para diversificar un poco el estilo que estaba marcando su insignia, Bolero Mix. Se caracterizaba por su sonido más comercial y suave.

Ibiza Mix

ibiza-mix-96-back.jpg

Recopilatorio que se convirtió en un clásico del verano y cuyo primer volumen salió al mercado en el año 1994. El sello detrás de estos megamix era Max Mix, la cual entendió que necesitaba crear una franquicia enfocada al verano, con música más bailable y ligera, aunque sin salirse del género electrónico.

El primer recopilatorio salió al mercado en 1994 y para muchos con su venta se daba el pistoletazo al verano. Los primeros años de la saga fueron bastante buenos, pero a partir de 1997 la calidad bajó enormemente alineada con la propia decadencia de Max Music.

También te puede interesar:

Series míticas españolas de los 90 (I)

5 Grupos y cantantes de un sólo éxito de los 90 (I)

Los 10 discos más vendidos de los 80

Las 5 colonias para hombre más usadas de los años 80 y 90

Jacq’s

jacqs

¿Quién no recuerda a aquella mujer buscando a Jacq’s? Si había un icono publicitario de mujer explosiva y fatal, ese era el que encarnaba aquella chica embutida en un mono de cuero negro y subida a una moto.

Colonia enfocada a un público joven masculino que quería sentirse viril (muy propio, por otra parte, de los años 80), mostrando al resto del mundo que le oliese que estaban ante un hombre orgulloso de serlo. Perfume algo tosco, poco fresco y muy perdurable, pero que enganchó a una legión de seguidores. En cuanto al diseño del frasco, poco que destacar más que su sobriedad.

Agua Brava

Agua_Brava

Una de las colonias inconfundibles de los 80 y 90 que ha llegado hasta nuestros días. Típicamente relacionada con perfume “de padre”, se hizo tremendamente popular en aquellas décadas por convertirse en una colonia que era usada por hombres maduros. ¿Quién no recuerda el cuarto de baño de su padre, tío o pariente masculino con el olor de Agua Brava después de ducharse?

Destacaba por tener un olor a lavanda muy intenso pero fresco, así como por tener un aroma que duraba bastantes horas. No era especialmente cara, pero tampoco de las mas baratas de la perfumería. Su bote era muy característico, en forma de gota de vidrio verde.

Varón Dandy

Varón-dandy

Sin duda, la colonia del “macho” español por antonomasia. Su popularidad ha trascendido del mundo del perfume para convertirse en todo un mito (para bien y para mal). Se trata de la colonia para hombres más antigua de España, al datar de 1912, y seguirse comercializando a día de hoy.

Tuvo su boom en los años 60 y 70, pero los 80 y los 90 también fueron años de grandes ventas para Varón Dandy. Marcadamente fuerte, intensa, su público siempre fue el hombre varonil, concepto que explotaron comercialmente (de hecho, su lema era “Esencia de Hombre”). Inconfundible también su enorme botella de 1 litro.

Brummel

brummel

Quizás Brummel no haya sido de las colonias para hombre que más han trascendido, pero sin duda jugó un papel importante en los 80 y 90 dentro del mundo de las fragancias masculinas.

Lo primero que me viene a la mente cuando escucho la palabra Brummel era la coletilla de uno de sus anuncios de los 90 que respondía como “Brummel, mejor cuanto más cerca”. Fragancia que ahora es relacionada con un público algo “viejuno”, en su día no estaba dirigida especialmente a éste, sino que la usaban tanto hombres de edad avanzada como de mediana edad, incluso también algunos padres la echaban a niños. Quizás su botella y estética anticuada haya influido en convertirla en colonia para la tercera edad.

Fido-Dido

Fido_dido

El bueno de Fido-Dido fue uno de los personajes publicitarios con más éxito de la historia, tanto que su fama llegó a exceder a la del propio producto que promocionaba (el refresco 7Up). Llegaron a utilizar su imagen para pegatinas, pines, gominas, desodorantes y, por supuesto, colonia.

La colonia Fido-Dido era de fragancia muy fresca, enfocada a un público adolescente y pre-adolescente (realmente era usada por ambos sexos), visto por muchos como “pija”. Aunque suave era duradera, y no era raro que los pasillos de los colegios e institutos de los 90 emanaran su inconfundible olor. El frasco era original y divertido en forma en zig-zag y con la cara del famoso personaje.

También te puede interesar:

Los helados más populares de los 80 y 90 (II)

Los helados más populares de los años 80 y 90 (I)

5 Grupos y cantantes de un sólo éxito de los 90 (I)

Los 5 juegos de mesa más populares de los 80 y 90 (I)

 

Los helados más populares de los 80 y 90 (II)

Semaforito (Avidesa)

Semaforito

Dentro de los helados “temáticos” tan de moda en los 90 surgió, entre otros, el Semaforito (junto al Trafikito), que no era más que un helado de nata con tres bolitas de chicle emulando un semáforo. Estaba bueno y, además, era divertido. No se podía pedir más.

Super Choc (Frigo)

Super_choc

Helado con palo tipo bombón que estaba realmente bueno. La palabra mágica era chocolate. Todo el helado era chocolate de varios tipos. Tenía una capa externa de chocolate con almendra, seguida por una segunda capa interna de crema de chocolate y finalizaba con un núcleo de chocolate negro denso.

Negrito (Frigo)

Negrito

Este helado era una buena muestra de cómo se entendían los helados tipo cono en los 90, ¡gigantes! Con una bola de helado de dos sabores (nata y chocolate) que venía recubierta por una capa de chocolate con almendra.

Frigopie (Frigo)

frigopie

Uno de los helados más míticos de la historia heladera de la humanidad. Inconfundible su forma de pie, con sus dedos y todo, y su textura de leche con sabor a fresa. Eran tan consumido en los 80 y 90 como ahora. Un mítico atemporal.

Boomy (Frigo)

Boomy

Frigo comenzó a comercializar este helado a principios de los 90 y destacaba por tener la forma de tres frutas (naranja, limón y fresa) unidas por un palo. Se podía catalogar como un helado “de hielo” pero en realidad la textura era mucho más suave, parecida a la de los twister de la época.

También te puede interesar:

Los helados más populares de los años 80 y 90 (I)

Los 5 juegos de mesa más populares de los 80 y 90 (I)

5 modelos de zapatillas que todos queríamos tener en los 90

El busca de Coca-Cola

Corría el año 1996 cuando Coca-Cola, en colaboración con Motorola, tuvo la genial idea de regalar (más bien subsidiar) un busca (o beeper) a todos aquellos que reuniesen 15 puntos de las botellas de 1,5 litros de Coca-Cola, Fanta o Sprite y abonasen 1.500 pesetas.

beeper

Se debe decir, para aquellos que no lo recuerden o no hubiesen vivido aquella época, que en el año 1996 los teléfonos móviles era todavía una rara avis, no se encontraban muy extendidos y no desde luego en el colectivo de adolescentes. El poder llevar un aparato por el cual tus amigos y familiares te pudiesen enviar mensajes estuvieras donde estuvieras era una sensación tremenda, te sentías como alguien importante.

El dispositivo era voluminoso para lo que ofrecía y nuestros estándares de hoy. Era de color negro, adornado con el logo de Coca-Cola, tres botones y una pantalla alfa-numérica de una sola línea. Muy importante también el soporte o carcasa de plástico que traía y que te permitía engancharlo a tus pantalones o cinturón. ¿Las funcionalidades? Escasas si tenemos en cuenta las posibilidades actuales, pero excelsas si consideramos que estamos hablando del año 1996.

Beeper_2

El aparato sólo recibía mensajes, es decir, era un mero receptor sin posibilidad alguna de enviarlos. El funcionamiento era fácil, aunque hoy lo veríamos como algo complicado y engorroso. Si alguien quería comunicarse con nosotros “unicamente” tenía que llamar a un servicio telefónico (que costaba como unas 100 pesetas) donde un operador te recogía el mensaje, lo escribía y lo enviaba al destinatario. El servicio era ofrecido por Mensatel, de la extinta Moviline de Telefónica.

A efectos prácticos, la mayoría de los usuarios del beeper no recibían demasiados mensajes, por no decir ninguno, más allá de los que la propia Coca-Cola enviaba con promociones y publicidad. Daba igual, nos gustaba llevar este cacharro y sentirnos importantes y, además, tanto para Coca-Cola como para Motorola fue una gran iniciativa. Los primeros tuvieron una campaña promocional bestial, y los segundos pudieron retirar un enorme stock de buscas justo antes de la llegada masiva de los móviles y sus SMS.

Beeper_3

También te puede interesar:

Atari Jaguar. ¿Historia de una consola adelantada a su tiempo?

Los “inventos” más disparatados de los 80 (I)

El Laserdisc o ese gran desconocido en la guerra entre el VHS y BETAMAX

Los 5 peores videojuegos de los 90

1.- Hotel Mario– Philips CD-i (1994) 

Hotel_mario

Quizás una de las peores ideas de Nintendo fue dejar a Philips encargarse de una franquicia tan trascendental para Nintendo como Mario. Por desgracia también lo hizo con Zelda.

Desarrollado para la funesta CD-i, quería desarrollar todo el potencial de esta consola a través de su capacidad de vídeo. Para ello mezclaba un modo de juego tipo puzzle (donde Mario tenía que ir abriendo y cerrando puertas) con escenas animadas de vídeo. Tremendamente aburrido y simple, puede ser considerado como el peor juego de Mario de la historia.

2.- Plumbers Don’t Wear Ties – 3DO (1994)

plumbers-don-t-wear-ties

Un título que podría considerarse no sólo uno de los peores de los 90 sino de toda la historia de los videojuegos. Fue lanzado para la 3DO y el concepto del juego era tan extraño y surrealista como su propio desarrollo.

Concebida como una aventura gráfica romántica, cuyo objetivo era que los dos protagonistas (John y Jane) acabaran juntos, no fue más que un cúmulo de fotos que la desarrolladora vendió como un vídeo interactivo. Tanto la calidad gráfica como de sonido eran horripilantes, por no mencionar la surrealista línea argumental.

3.- Shaq Fu – Mega Drive; SNES; Game Boy; Game Gear; Amiga (1994)

shaq-fu

¿Cómo podría acabar un juego cuya trama comienza con Shaquille O’Neal tropezándose y cayendo a una dimensión paralela? Claramente mal. Uno de los claros ejemplos que demuestran que contar con una estrella de fama mundial como protagonista de un juego no significa calidad ni diversión.

Juego de lucha estilo Mortal Kombat pero con Shaq como protagonista, los gráficos eran mediocres, especialmente los de los luchadores, pero eso no era lo peor, la música era extraordinariamente patética. Sin embargo lo peor era el sistema de lucha que, por alguna misteriosa razón, sólo respondía a los golpes que se daban al centro del enemigo. ¿Patadas altas, puñetazos bajos? No servían para nada.

4.- Superman 64 – Nintendo 64 (1999)

Superman64

¿Continuos bugs y control tosco y poco fluido? Ese sería un buen resumen de este lamentable juego lanzado para la Nintendo 64.

Teniendo como escenario una recreación virtual de Metrópolis, el juego consiste básicamente en hacer volar a Superman por una serie de anillos repartidos por varias pantallas, cada una con retos diferentes. Como hemos dicho antes, el manejo de Superman era poco preciso y los gráficos demasiado poligonales para la época. Si además le sumamos la poca diversión que proporcionaban los escenarios nos encontramos con una auténtica chapuza.

5.- Club Drive – Atari Jaguar (1994)

Club Drive

Otro horripilante juego lanzado en 1994, esta vez de conducción. Comercializado por Atari, la idea fue buena y ha sido adoptada por otros juegos más actuales con extraordinario éxito, la conducción en un mundo abierto.

Sin embargo Club Drive fue desde el principio un disparate. Ambientado en diferentes temáticas como el viejo oeste o San Francisco, el jugador tenía que recorrer con un coche un mundo abierto, sin caminos o circuitos, en busca de una serie de bolas. La ausencia de texturas en el juego combinados con unos gráficos patéticos, la total falta de elementos estructurales en las pantallas (eran mundos totalmente planos) y la ausencia de trama, hacía de éste un juego aburrido hasta la saciedad.

También te puede interesar:

Los 5 juegos de mesa más populares de los 80 y 90 (I)

Atari Jaguar. ¿Historia de una consola adelantada a su tiempo?

Nintendo Virtual Boy ¿La peor consola de la historia?

Presentadores de los 80 y 90 ¿Qué pasó con Patricia Pérez?

Patricia Pérez, si bien no fue una de las caras más populares de los 90, sí que alcanzó bastante notoriedad durante algunos años de aquélla década y principios del 2000.

Nació en Pontevedra en 1973 y su primera incursión en el mundo de la televisión la hizo en la Televisión de Galicia (TVG) en 1991 como azafata en Coa miña xente y un año más tarde copresentando el concurso Luar junto a Xosé Ramón Gayoso. Desde ahí despegó a la televisión nacional cuando Antena 3 la ficha para co-presentar, junto a Emilio Aragón y Lydia Bosch, el mítico El gran juego de la oca en su primera etapa, quizás la mejor de las tres que se emitieron. Patricia se mantuvo hasta 1994 en el programa.

Patricia_Perez_2.jpg

Tras pasar unos años fuera de España, regresa para participar en otro programa de gran éxito en el ámbito autonómico, esta vez presentando en Telemadrid de la mano de Víctor Sandoval, Mamma mía, un programa magazine del corazón tipo Aquí hay tomate aunque menos irreverente, en donde permaneció entre el año 2001 y 2004 y que compaginó con presentaciones de programas menores en otros canales autonómicos como TVG. Muchos madrileños la recordarán especialmente de este periodo y es que el programa, para ser de carácter autonómico, alcanzó niveles de popularidad bastante altos.

Patricia_Perez

A la finalización de Mamma mía vuelve a Antena 3 con dos programas que pasaron desapercibidos y fueron retirados pronto de la parrilla: A la carta y El Supershow, ambos magazines de actualidad estrenados en el verano de 2004 y pensados exclusivamente para los meses de ocio veraniego.

Tras el escaso éxito de estos programas, comienza una nueva etapa en Telemadrid presentando dos programas, el concurso Metro a Metro entre 2006 y 2008 y Bromas Aparte, programa de humor en antena entre 2004 y 2009 que alcanzó bastante éxito y cuotas de share ciertamente considerables.

Tras ello Patricia ha participado en algunos programas de televisión como Vuélveme Loca (Telecinco, 2006-2009), Yo sí que como (Fox Life, 2016) y Los Hygge, una pareja muy natural (La Sexta, 2017), aunque no ha vuelto a alcanzar la fama de antaño.

Patricia_Perez_3.jpg

Con independencia de su carrera como presentadora, Patricia Pérez hizo también sus pinitios en el cine y las series, pero no tuvo gran trascendencia ya que fueron apariciones muy esporádicas. Destaca su intervención en las series La casa de los líos7 Vidas, y en las películas Dile a Laura que la quieroAl límite.

Patricia_Perez_4.jpg

También te puede interesar:

Presentadores de los 80 y 90 ¿Qué pasó con Miriam Díaz Aroca?

Presentadores de los 80 y los 90 ¿Qué pasó con Andoni Ferreño?

Presentadores de los 80 y los 90 ¿Te acuerdas de Natalia Estrada?

Presentadores de los 80 y los 90 ¿Te acuerdas de Arancha del Sol?

Mitos de los 80 y 90: ¿Qué pasó con David Duchovny tras Expediente X?

Mitos de los 80 y 90: ¿Qué pasó con Tiffani Thiessen?